Llega el informe de la batería de riesgo psicosocial. Hay gráficas, porcentajes y algunas áreas marcadas en riesgo alto. Se presenta en el COPASST, se archiva en el sistema de gestión y se programa una charla sobre manejo del estrés.
Meses después, en esas mismas áreas siguen las incapacidades, la rotación y los conflictos. La siguiente medición muestra resultados parecidos.
La Resolución 2764 de 2022 del Ministerio del Trabajo establece que la evaluación del riesgo psicosocial va acompañada de su intervención. Medir es el comienzo; lo que le da sentido a la medición es lo que cambia después.
Lo que el informe dice y lo que todavía falta leer
La batería identifica en qué dimensiones y en qué grupos se concentra el riesgo: las demandas del trabajo, el control sobre la tarea, el liderazgo y las relaciones sociales, las recompensas y las condiciones fuera del trabajo. Es una fotografía valiosa.
Lo que la fotografía todavía guarda es la historia detrás del número. Un resultado alto en liderazgo y relaciones sociales puede venir de un jefe que controla todo, de uno que desapareció, de un equipo que dejó de hablarse después de una reestructuración o de una carga que nadie redistribuyó. Cada historia pide una intervención distinta.
Tres errores frecuentes después de la medición
- Responder con actividades genéricas: una charla sobre estrés para toda la empresa cuando el riesgo está concentrado en dos áreas y en la forma de liderar.
- Poner toda la responsabilidad en la persona: enseñar a manejar mejor la presión mientras las cargas, la ambigüedad y las prácticas de liderazgo siguen iguales.
- Esperar a la siguiente medición para saber si funcionó: sin indicadores intermedios, la organización se entera tarde de lo que cambió y de lo que sigue igual.
Una ruta que suele funcionar mejor
La Ley 2460 de 2025 reforzó la integración de la salud mental al Sistema de Gestión de Seguridad y Salud en el Trabajo y la formación de los líderes para reconocer señales de alerta. En la práctica, una intervención con sentido suele tener cinco momentos:
- Leer los resultados con quienes viven el día a día del área. Conversaciones cortas y confidenciales que convierten los porcentajes en situaciones concretas.
- Priorizar pocos focos. Es preferible intervenir bien dos dimensiones en dos áreas que dispersarse en diez frentes.
- Trabajar con los líderes de esas áreas. Su forma de distribuir el trabajo, conversar y responder al malestar pesa en casi todas las dimensiones.
- Practicar acuerdos con los equipos. Cómo se priorizan las solicitudes, cómo se pide ayuda y cómo se resuelven los conflictos que se repiten.
- Medir en el camino. Indicadores sencillos como ausentismo del área, rotación, conflictos escalados y percepción del equipo.
Preguntas para tu próxima reunión del COPASST
- ¿Qué áreas salieron en riesgo alto y qué sabemos de lo que ocurre allí más allá del número?
- ¿Qué acciones hicimos después de la última medición y qué cambió?
- ¿Los líderes de esas áreas participaron en el plan o solo lo recibieron?
- ¿Qué indicador revisaremos cada mes para saber si vamos bien?
El informe es una oportunidad
Una batería bien leída muestra dónde está sufriendo la organización y dónde tiene más margen para cuidar mejor a su gente. Convertir ese mapa en cambios visibles es lo que le da sentido a la medición y es también lo que la norma espera.
Si tu organización tiene resultados en riesgo alto y quieres convertirlos en un plan concreto, podemos revisarlos juntos.
- Ministerio del Trabajo (2022), Resolución 2764 de 2022, instrumentos para la evaluación de factores de riesgo psicosocial.
- Congreso de Colombia (2025), Ley 2460 de 2025, que modifica la Ley 1616 de 2013 de salud mental. Resumen en la guía de ARL Sura.