Cuando se habla de acoso laboral, solemos imaginar escenas extremas: gritos, amenazas, humillaciones en público. Esas escenas existen y son graves. Pero en muchos equipos el acoso se instala antes, de manera más silenciosa.
Una broma sobre la misma persona que se repite cada semana. Alguien a quien se deja de copiar en los correos. Un jefe que corrige con sarcasmo "porque así es él". Un compañero al que todos evitan después de que se quejó.
Lo que cambió con el Decreto 1040 de 2026
Colombia cuenta desde 2006 con la Ley 1010, que define el acoso laboral y crea mecanismos para prevenirlo. Desde agosto de 2026, el Decreto 1040 amplía el alcance: pide a las organizaciones adoptar una política y un protocolo frente al acoso, la violencia y la discriminación en el trabajo, construidos con participación de las personas trabajadoras, incorporarlos al reglamento interno y ofrecer formación cada año.
Es una buena noticia. También trae un riesgo: que la política se convierta en un documento bien redactado que nadie siente propio.
Por qué lo cotidiano pesa tanto
Los equipos aprenden qué está permitido observando lo que pasa cuando algo incómodo ocurre. Si una broma hiriente recibe risas o silencio, el mensaje queda claro. Si alguien se queja y termina aislado, los demás entienden que hablar tiene un costo.
La investigación de Amy Edmondson sobre seguridad psicológica muestra que las personas hablan de errores y problemas cuando confían en que hacerlo es seguro dentro de su equipo. Un protocolo contra el acoso depende exactamente de eso: de que alguien se atreva a nombrar lo que le pasa.
Señales tempranas que conviene atender
- Comentarios sobre el cuerpo, el origen, la edad o la vida personal que se presentan como humor.
- Exclusión repetida de reuniones, información o decisiones.
- Correcciones públicas desproporcionadas o con tono humillante.
- Cargas de trabajo asignadas de una forma que parece castigo.
- Personas que piden traslado o se retiran de un área sin una explicación clara.
Una sola señal no prueba acoso. El patrón, la repetición y la relación de poder son los que ayudan a leerla.
Lo que hace que una política funcione
- Construirla escuchando. Espacios confidenciales donde las personas cuenten qué situaciones viven y qué les impediría denunciar.
- Preparar a los líderes para la primera conversación. Cómo recibir una queja sin minimizarla, sin exponer a la persona y sin tomar partido antes de tiempo.
- Fortalecer al comité de convivencia. Criterios claros, formación en escucha y cuidado de la confidencialidad.
- Practicar los límites en los equipos. Cómo decir "esto me incomoda" y cómo reparar cuando alguien se equivoca.
- Hacer de la formación anual una conversación viva. Situaciones reales del trabajo, más que una firma en una lista de asistencia.
La convivencia se aprende
Una política se firma en un día. La convivencia se construye en las conversaciones de todos los días: en lo que se permite, en lo que se corrige y en la manera de tratar a quien se atreve a hablar.
Si tu organización necesita cumplir el Decreto 1040 y quiere hacerlo con sentido para su gente, podemos conversar.
- Presidencia de la República (2026), Decreto 1040 de 2026, protección frente al acoso, la violencia y la discriminación en el trabajo.
- Congreso de Colombia (2006), Ley 1010 de 2006, medidas para prevenir, corregir y sancionar el acoso laboral.
- Edmondson (1999), Psychological Safety and Learning Behavior in Work Teams, Administrative Science Quarterly.